El valor de la feria libre y la temporada

En prácticamente todas las comunas de Chile, desde Valparaíso hasta La Serena o Temuco, la feria libre es un punto de encuentro semanal. Comprar ahí no solo apoya la economía de barrio, sino que garantiza el acceso a alimentos en su punto máximo de frescura.

La alimentación cotidiana no necesita ingredientes inalcanzables. Un almuerzo basado en zapallo, porotos, choclo fresco, cebolla y tomates de temporada es profundamente nutritivo. La clave está en la preparación casera, controlando el uso de aceites y favoreciendo sabores naturales.

"No se trata de restricciones severas, sino de construir un plato donde los vegetales tengan un rol protagónico, dejando que nos sintamos ligeros después de comer."

Comidas regulares y pausas reales

Para quienes trabajan en oficinas o bajo modalidad de teletrabajo, es común que el almuerzo se reduzca a quince minutos frente a una pantalla. Este hábito interrumpe la digestión adecuada y genera una desconexión total con las porciones que consumimos.

Sentarse a la mesa, apagar el computador y tomarse al menos media hora para almorzar permite masticar con calma. Esto facilita que el cuerpo registre la saciedad de forma natural, reduciendo la ansiedad por comer a deshora durante la tarde.

A person enjoying a quiet cup of tea and a piece of avocado toast in the morning

El clásico pan con palta y el té

La "once" o el desayuno chileno tradicionalmente incluye pan. Eliminarlo por completo de la dieta genera frustración innecesaria en la mayoría de las personas. El enfoque de Saguwan sugiere mirar las porciones y acompañamientos.

Preferir una marraqueta o pan integral acompañado de palta, huevo o tomate, en lugar de mermeladas procesadas, ofrece un nivel de saciedad mucho mayor. Acompañarlo con una taza de té verde o café sin excesos de azúcar complementa un inicio de día más equilibrado.